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Tarta de Hello Kitty

Este fin de semana, como se acerca la fecha de cumpleaños de mi gordita linda y con el afán de hacerle una celebración lo más rosa y cursi posible, he estado practicando con la tarta que quiero poner. Y es que me ha salido tan chula que tengo que compartirla. Además estaba rica, ¿eh? contundente, eso sí, pero rica rica.



Como vamos a ser tropecientos y con una tarta no sé si va a ser suficiente, pensé hacer esta otra de apoyo. La receta del bizcocho es la del brownie pero sin nueces, que me la pasó mi amiga Palmira hace tiempo y es la que suelo usar para hacer magdalenas de chocolate.

Los ingredientes son:

– 3 huevos
– 200 g de azúcar moreno
– 200 g de chocolate para fundir (yo usé unas gotitas de Mercadona)
– 100 g de mantequilla
– 70 g de harina
– medio sobre de levadura Royal

Yo en lugar de la harina y la levadura, eché 80 g de la harina para bizcochos que venden en Mercadona, que ya he mencionado en algún otro post, y que ya lleva incorporada la medida justa de levadura para esa cantidad de harina.

Preparación:

  • Engrasar y enharinar el molde en el que se vaya a preparar el bizcocho.
  • Derretir la mantequilla junto con el chocolate en un cazo o al microondas (1 minuto a media potencia). 
  • Poner en el vaso de la Thermomix el azúcar y los huevos y programar 1 minuto, 40º velocidad 4.
  • Añadir la mantequilla y el chocolate y programar unos segundos en velocidad 4 para que se haga una crema. 
  • Por último pon la harina con la levadura y mezclar 5 segundos en velocidad 6.
  • Hornear a 180º durante 35-40 minutos. Normalmente es un poco menos pero en molde de silicona tarda más y éste además era muy profundo así que tardó un buen rato.

Y éste es el resultado:

Cómo mola, ¿eh? Parece que Hello Kitty se haya pasado con el sol.

Hablando con mi hermana Lola sobre qué tarta hacer para el cumple me fue enviando imágenes de tartas de Hello Kitty y vimos que en la tienda online vendían el molde de silicona con la forma de la cara. Como tienen tienda física en el Centro Comercial Moraleja Green, me pasé y me llevé uno. Es bastante pequeño (esa fuente tiene el tamaño de un plato llano normal) pero es muy profundo por lo que me cupo toda la masa.

A partir de aquí fue cuestión de echarle imaginación. Como os digo, el bizcocho quedó muy alto  por lo que fue muy fácil cortarlo por la mitad para rellenarlo. Además como es un bizcocho muy denso, no se corre tanto peligro de que se desmigue.

Para el relleno mezclé medio paquete de queso Philadelphia (de los grandes) con dos cucharadas soperas colmadas de azúcar hasta que quedó totalmente integrada el azúcar con el queso. Lo hice a mano, con un batidor de varillas. Y con una espátula lo extendí por la mitad de abajo del bizcocho. Creo que para la versión definitiva de la tarta le pondré además, en la mitad de arriba, una capa de mermelada de fresa, que con el queso y el chocolate va a ir estupendamente.

Y luego la cobertura. Iba a utilizar los candy melts de Wilton de color blanco que pensé que tenía en casa, pero luego recordé que el día que hice los cake pops con Paty me lo fundí entero (ver el post de los cake pops desastrosos). Así que aprovechando el viaje al Mercadona, compré 4 tabletas de chocolate blanco. ¡¡Y menos mal que compré 4!!

Cogí dos tabletas, las desmenucé un poco y las metí en un bol al microondas (1 minuto aproximadamente a potencia media). Aunque estaba bastante líquido pensé en licuarlo un poco más añadiendo aceite de girasol, pero no me quedaba. Así que le añadí una cucharada de margarina y se me hizo una plasta que ríete tú de la del día de los cake pops. Desastre total. (Tip para recordar: el chocolate blanco de Mercadona y los candy melts de Wilton no reaccionan igual a las grasas vegetales).

Llegados a este punto, guardé la plasta amarilla en un tupper (que tiraré a la basura cuando me harte de verlo en la nevera) y cogí las otras dos tabletas y repetí la operación. Esta vez, para que estuviera más líquido aún lo que hice fue añadir 20 segundos al tiempo de microondas. Gran idea, quedó muy líquido.

Lo que no fue tan gran idea fue sacar el bol del micro sin el guante ya que al principio todo iba bien pero cuando me decidí a verterlo encima del bizcocho empecé a abrasarme los dedos y lo tuve que volcar todo de golpe. Afortunadamente, como hacía un calor de morirse el domingo por la mañana, no se solidificó tan rápido como lo habría hecho de haber estado a menos de 30 grados en mi casa así que pude extenderlo más o menos bien por encima de todo el bizcocho.

Una vez extendido, lo guardé en la nevera para que se volviera a solidificar bien y mientras esto sucedía, mi gordita y yo fuimos haciendo con fondant negro y rosa los ojos, la nariz, los bigotes y el lazo. La verdad es que hay que reconocer que los japoneses no se rompieron mucho el coco haciendo el diseño de Kitty y hay que agradecérselo porque es bastante fácil de copiar.

El fondant se supone que no se debe conservar en la nevera pero como había que elegir: el chocolate o el fondant y había más chocolate, en la nevera se quedó hasta por la tarde. Lo único que pasó es que el fondant se quedó un poco duro pero cuando tomó otra vez la temperatura ambiente, se recuperó. Además, a los niños eso les da igual, mientras sepa a azúcar…

Bueno, aquí está el resultado. Estoy MUY orgullosa.

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